Más allá de los efectos secundarios de la paroxetina como medicamento en el tratamiento de la ansiedad, este medicamento, utilizado en niños, puede disminuir el apetito y causar la pérdida de peso de los mismos. Si, en cambio, es utilizado en adultos, a continuación, le adjuntamos una lista con los efectos secundarios más habituales.

 

La paroxetina puede provocar efectos secundarios. Avísele a su médico si cualquiera de estos síntomas es grave o no desaparece:

  • dolor de cabeza
  • mareos
  • debilidad
  • dificultad para concentrarse
  • nerviosismo
  • tendencia a olvidar las cosas
  • confusión
  • mucho sueño o la sensación de estar ‘drogado’
  • náuseas
  • vómitos
  • diarrea
  • estreñimiento
  • gases
  • dolor de estómago
  • acidez estomacal
  • cambios en el sabor de las cosas
  • disminución del apetito
  • aumento o pérdida de peso
  • cambios en el deseo o la capacidad sexual
  • sequedad en la boca
  • sudoración
  • bostezos
  • sensibilidad a la luz
  • sensación de hinchazón o de tener un nudo en la garganta
  • dolor en la espalda, los músculos, lhuesos o en otras partes del cuerpo
  • sensibilidad o hinchazón de la articulación
  • debilidad o rigidez muscular
  • ruborización
  • dolor en los dientes y encías inflamadas
  • sueños extraños
  • menstruación dolorosa o irregular

Algunos efectos secundarios pueden ser graves. Si presenta cualquiera de estos síntomas o de los mencionados en la sección ADVERTENCIA IMPORTANTE, llame a su médico de inmediato:

  • visión borrosa
  • ver cosas y oír voces que no existen (alucinaciones)
  • desvanecimientos
  • latido del corazón rápido, pulsante o irregular
  • dolor de pecho
  • dificultad para respirar
  • convulsiones
  • fiebre, sudoración, confusión, latidos del corazón rápidos o irregulares y rigidez muscular intensa o espasmos
  • sangrado o moretones anormales
  • parición de manchitas rojas directamente debajo de la piel
  • descamación o ampollas en la piel
  • dolor de garganta, fiebre, escalofríos, tos y otros signos de infección
  • estremecimiento incontrolable de alguna parte del cuerpo
  • paso inestable que puede ocasionar caídas
  • espasmos o contracciones musculares repentinas e incontrolables
  • entumecimiento u hormigueo en manos, pies, brazos o piernas
  • dificultad o dolor al orinar o ganas frecuentes de orinar
  • hinchazón, picazón, ardor o infección en la vagina
  • erección dolorosa que persiste por horas
  • aparición súbita de malestar estomacal, vómitos, debilidad, retortijones, hinchazón abdominal, hinchazón, tensión en las manos o los pies, mareos, dolor de cabeza y/o confusión
  • urticaria
  • erupciones en la piel
  • comezón
  • hinchazón de la cara, garganta, lengua, labios, ojos, manos, pies, tobillos o pantorrillas
  • ronquera
  • heces negras o con aspecto de alquitrán
  • presencia de sangre roja en las heces
  • vómito con sangre
  • vómito de un material con aspecto de posos de café

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Los efectos secundarios que la paroxetina puede causar en las personas que la consumen habitualmente son muchos y de variadas índoles. En caso de presentar problemas inusuales al consumir este medicamento, no dude en consultarlo con su médico.