Los ansiolíticos naturales cumplen el mismo rol que las benzodiacepinas ya que ayudan al paciente a calmar los síntomas de la ansiedad. La diferencia con los psicofármacos sintéticos es que no producen efectos adversos durante el tratamiento ya que su forma de accionar sobre los receptores del cerebro es diferente.

Existen alternativas naturales para el tratamiento de estas condiciones, tales como:

Valeriana, Rhodiola rosea (Raíz ártica), Leuzea carthamoides (Rus-Olympic) y Sutherlandia frutescens.

Estas plantas medicinales al igual que las benzodiazepinas, producen sedación, calman, disminuyen la actividad y la excitación y pueden facilitar y mantener el sueño, sin causar efectos secundarios, debido a que su mecanismo de acción es diferente al de los psicofármacos sintéticos.

Con la excepción de Rhodiola rosea, los mecanismos de acción de estas plantas y las benzodiazepinas dependen del Ácido Gama-Amino-Butírico (GABA). Este es un aminoácido inhibidor que se une a receptores específicos (GABA-A) en el Sistema nervioso Central, lo que produce la apertura de canales de Cloro. Esto produce una corriente iónica de Cloro, que inhibe la descarga eléctrica neuronal.

  • Las benzodiazepinas se unen al receptor GABA-A y lo modifican, incrementando la unión del GABA a su receptor.
  • La Valeriana officinalis contiene GABA y principios activos que, sin unirse al receptor GABA-A, aumentan la liberación y transporte del GABA y disminuyen su catabolismo.
  • Los principios activos de la Leuzea carthamoides activan la síntesis de la Glutamato decarboxilasa, enzima responsable de la síntesis del GABA.
    Sutherlandia frutescens contiene GABA.

El mecanismo de acción de Rhodiola rosea es diferente y no depende del GABA: aumenta la síntesis de endorfinas y estimula los receptores opioides del Sistema Nervioso Central.

Ninguna de estas plantas medicinales produce las reacciones adversas que se observan con las benzodiazepinas, tales como:

1. Efecto paradójico: pesadillas, irritabilidad, ansiedad, rabia, hostilidad,
2. Amnesia, apatía, euforia, desasosiego, alucinaciones, comportamiento maníaco.
3. Taquicardia, sudoración, cefalea
4. Paranoia, confusión, depresión e ideas suicidas
5. Retardo en las reacciones psicoemocionales o físicas
6. Sueño intranquilo.

A diferencia de las benzodiazepinas, ninguna de estas plantas produce el clásico Síndrome de Retirada, caracterizado por: intensificación de la ansiedad, irritabilidad, sudoración, pesadillas, temblores, anorexia, mareos, desmayos, agitación, depresión, pánico, paranoia, mialgia, contracturas musculares y hasta convulsiones y delirio (cuando se usan dosis altas por largos períodos de tiempo). Por lo tanto, no es necesario disminuir gradualmente las dosis de estas plantas, como sucede con las benzodiazepinas.

Valeriana, Leuzea, Rhodiola y Sutherlandia producen sedación y disminuyen la ansiedad logrando, además, un sueño reparador sin efecto de “resaca” ni otros efectos secundarios adversos.

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Los ansiolíticos naturales son realmente una alternativa a tener en cuenta debido a que no producen efectos secundarios durante el tratamiento con los mismos y tampoco tienen efecto rebote al dejar de tomarlos como pasa en el caso de las benzodiacepinas.