Existen diversos tipos de tratamientos para la ansiedad, cuando una persona padece un ataque de este tipo es común que experimente síntomas físicos que lo hagan pensar que está al borde de sufrir un infarto, por ello es común que acudan a un médico que en la mayoría de los casos suele recetar antidepresivos.

Sin embargo, algunos doctores omiten dar una explicación detallada sobre los efectos secundarios que tienen este tipo de fármacos, lo que implica que el paciente desconozca cómo actúan en su cuerpo.

Los síntomas

El síntoma más común es la resequedad de la boca, incluso hay quienes llegan a sentir un sabor diferente o la saliva más espesa, por ello se recomienda tomar varios sorbos de agua y mantener lubricada la boca.

En otros casos los antidepresivos puede causar somnolencia durante el día es por ello que no se recomiendan si es que la persona va a conducir u operar maquinaria, ya que un descuido podría ser fatal. Sin embargo, lo contradictorio en el uso de medicamentos para tratar la ansiedad es que si bien relaja el cuerpo, también disminuyen el ánimo, lo que podría conducirnos a otro tipo de trastorno o bien una dependencia de los medicamentos, haciéndonos pensar que éstos son la cura de nuestros problemas.

En contraste, hay personas que mucho más que experimentar tranquilidad o sentirse relajados con los medicamentos, siente completamente lo contrario, pues están nerviosos o con dificultades para dormir, lo que puede llevarlos a consumir otro tipo de medicamentos para descansar, ya que si no se puede tener un sueño reparador, difícilmente se puede mejorar el estado de salud física y mental.

Problemas íntimos

Los problemas de índole sexual también son frecuentes para las personas que consumen antidepresivos o medicamentos para tratar la ansiedad, en el caso de los hombres hay dificultades para mantener o lograr una erección, mientras que en las mujeres el deseo se ve reducido de manera notable.

Las variaciones en el peso también suelen estar asociadas al consumo de medicamentos, ya que en algunas personas tienden a comer más de la cuenta, pues el fármaco les genera una sensación de vacío en el estómago, lo que puede provocar que coman de manera compulsiva y por tanto haya un aumento, que en el caso de los pacientes con una baja autoestima puede ser contraproducente.

En otras personas, los medicamentos pueden generar que se pierda el apetito y con ello el peso disminuya, lo que también implica un efecto adverso, pues el cuerpo no adquiere los nutrientes que requiere.

Para tratar la ansiedad es mejor hacerlo de manera natural, así el organismo no se ve alterado y el paciente aprende a tomar el control sobre aquellas situaciones que le provocan angustia.