El trastorno por estrés postraumático (PTSD, por sus siglas en inglés) es un tipo de problema de ansiedad. Puede desarrollarse después de que su seguridad o su vida han sido amenazadas, o después de que experimente u observe un evento traumático. Las personas con PTSD tienen problemas para sobrellevar los eventos traumáticos y para recuperarse de ellos, y, a menudo, sienten los efectos durante meses o incluso años después. En el artículo que les presentamos a continuación encontrarán las características de este tipo de trastorno así como el tratamiento para la ansiedad y el estrés postraumático.

 

El estrés postraumático se caracteriza porque se concede mucha importancia a estas imágenes y a la ansiedad que provocan. Se desarrollan muchos pensamientos relacionados con el acontecimiento traumático y con sus consecuencias. Se concede mucha importancia también a estos pensamientos, que generan más ansiedad, más estrés, más inseguridad. El mundo se percibe como altamente peligroso. Se suele perder la sensación de control sobre la seguridad propia.  Se recuerdan muchos detalles de la situación, o las sensaciones vividas en los momentos del suceso, con gran viveza, con gran intensidad, y con una alta frecuencia. Esas sensaciones visuales, auditivas, táctiles quedan profundamente grabadas en la memoria y  poseen una alta relevancia entre cualquier otro recuerdo.

Las imágenes y las sensaciones pueden volverse intrusivas (acuden una y otra vez a la mente, produciendo malestar), especialmente si se pretende evitarlas. Cuando queremos evitar un pensamiento aumenta la frecuencia de ese pensamiento no deseado y se vuelve más estresante.

Tras el trauma (atentado, violación, asalto, secuestro, accidente, etc.) el pensamiento, el diálogo interno del individuo, no sólo provoca más ansiedad, sino que tiende a generar sentimientos de culpa, por aquello que se hizo, por lo que no se hizo, porque no se estuvo a las circunstancias, por haberse salvado, por… toda una serie de motivos poco realistas, bastante irracionales, y de excesiva autoexigencia. Se va tejiendo así una red cada vez más elaborada en la que están relacionados todos estos elementos que cambian en la misma dirección: provocar más estrés.

Las víctimas de este trastorno dentro del tratamiento para la ansiedad y el estrés postraumático necesitan de apoyo familiar y profesional, en cuanto al entorno familiar utilizar un método de contención y lograr mecanismos de relajación con quien sufre el trastorno sirve  de gran ayuda a la hora del tratamiento. Por su parte el apoyo psicológico y/o psiquiátrico debe mantener una relación de profundo entendimiento ya que las personas con estrés postraumático suelen ser muy suceptibles a las terapias invasivas.

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