Trastorno de Pánico/Angustia

Es importante que conozcas qué tipo de ansiedad estás sufriendo para que puedas elegir el tratamiento más efectivo para tu caso especial. 
  • ¿Experimentas palpitaciones, mareos, hormigueos, escalofrios, sofocos y sacudidas del corazón o elevación de la frecuencia cardíaca?
  • ¿Tienes sudoraciones, temblores, sensación de ahogo o falta de aliento y sensación de atragantarte?
  • ¿Sientes una fuerte opresión o malestar en el pecho?
  • ¿Tienes nauseas o molestias abdominales?
  • ¿Te sientes inestable como si fueras a desmayarte?
  • ¿Sufres una sensación de irrealidad o sientes como si estuvieras separado de ti mismo?
  • ¿Tienes miedo a morir, perder el control o volverte loco?

Si has contestado que sí a varias de estas preguntas, es probable que estés sufriendo un trastorno de pánico/angustia.

Algunos profesionales lo llaman ataque de pánico y otros crisis de angustia y trastorno de pánico o trastorno de angustia (son lo mismo).

Hay dos tipos de trastorno de pánico:

  1. Trastorno de pánico SIN agorafobia.
  2. Trastorno de pánico CON agorafobia.

Vamos a hablar del trastorno de pánico sin agorafobia y una vez sepas si lo estás viviendo, te explicamos también los síntomas de la agorafobia para saber si tienes un trastorno de pánico con agorafobia.

Según el DSM-IV (el manual que usan los médicos para diagnósticos de trastornos mentales) para saber si una persona tiene un trastorno de pánico, se deben cumplir los siguientes criterios:

Criterios para el diagnóstico de Trastorno de Angustia SIN Agorafobia

A. Se cumplen 1 y 2:

1. crisis de angustia inesperadas recidivantes
2. al menos una de las crisis se ha seguido durante 1 mes (o más) de uno (o más) de los siguientes síntomas:

(a) inquietud persistente ante la posibilidad de tener más crisis
(b) preocupación por las implicaciones de la crisis o sus consecuencias (por ej., perder el control, sufrir un infarto de miocardio, “volverse loco”)
(c) cambio significativo del comportamiento relacionado con las crisis

B. Ausencia de agorafobia.

C. Las crisis de angustia no se deben a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p. ej., drogas, fármacos) o una enfermedad médica (p. ej., hipertiroidismo).

D. Las crisis de angustia no pueden explicarse mejor por la presencia de otro trastorno mental, como por ejemplo fobia social (p. ej., aparecen al exponerse a situaciones sociales temidas), fobia específica (p. ej., el exponerse a situaciones fóbicas específicas), trastorno obsesivo-compulsivo (p. ej., al exponerse a la suciedad cuando la obsesión versa sobre el tema de la contaminación), trastorno por estrés postraumático (p. ej., en respuesta a estímulos asociados a situaciones altamente estresantes), o trastorno por ansiedad de separación (p. ej., al estar lejos de casa o de los seres queridos).

Criterios para el diagnóstico de Trastorno de Angustia CON Agorafobia

A. Se cumplen 1 y 2:

1. crisis de angustia inesperadas recidivantes
2. al menos una de las crisis se ha seguido durante 1 mes (o más) de uno (o más) de los siguientes síntomas:

(a) inquietud persistente por la posibilidad de tener más crisis
(b) preocupación por las implicaciones de la crisis o sus consecuencias (por ej., perder el control, sufrir un infarto de miocardio, “volverse loco”)
(c) cambio significativo del comportamiento relacionado con las crisis

B. Presencia de agorafobia.

C. Las crisis de angustia no se deben a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p. ej., drogas, fármacos) o una enfermedad médica (p. ej., hipertiroidismo).

D. Las crisis de angustia no pueden explicarse mejor por la presencia de otro trastorno mental, como por ejemplo fobia social (p. ej., aparecen al exponerse a situaciones sociales temidas), fobia específica (p. ej., el exponerse a situaciones fóbicas específicas), trastorno obsesivo-compulsivo (p. ej., al exponerse a la suciedad cuando la obsesión versa sobre el tema de la contaminación), trastorno por estrés postraumático (p. ej., en respuesta a estímulos asociados a situaciones altamente estresantes), o trastorno por ansiedad por separación (p. ej., al estar lejos de casa o de los seres queridos).

Aviso Médico: esta información es a nivel orientativo y no pretende diagnosticar, tratar ni curar ningun síntoma o enfermedad. Consulta con tu médico si deseas recibir un diagnóstico clínico.