Efectos negativos del uso de antidepresivos en niños

La ansiedad es un trastorno de tipo emocional que puede afectar a cualquier persona sin importar su edad, sin embargo, cuando el paciente es un niño las señales de alerta crecen, pues son precisamente los pequeños quienes disfrutan más de la vida en su condición de inocencia.

Cuando se enfrenta una crisis de ansiedad en menores, algunos médicos deciden prescribir fármacos como la fluoxetina sin tomar en cuenta los riesgos que podrían traer, ya que hay estudios científicos que revelan cierta predisposición para agravar la depresión, incluso crece el riesgo de suicidio.

El tratamiento adecuado para los niños que sufren de ansiedad sin duda es la confianza que pueda proporcionar un adulto al hacer de su entorno un lugar seguro, pues en muchos casos, los menores han asegurado que sus crisis de ansiedad surgen por la inseguridad que sienten ante el temor de una separación, en el caso de los padres, o por el temor de enfrentar cosas desconocidas.

Tratamiento con antidepresivos en niños: consecuencias y efectos adversos

La influencia de la industria farmacéutica es muy fuerte para algunos médicos, quienes prescriben antidepresivos o ansiolíticos a niños sin antes hacer un estudio mucho más profundo de qué es lo que los aqueja.

El uso de medicamentos sólo es un paliativo para los síntomas de la ansiedad, pues no ofrecen una solución de raíz, la cual debe ser trabajada con una terapia psicológica que ayude al menor a tener más seguridad en sí ante cualquier dificultad o situación que le genere ese estado depresivo.

El consumo de antidepresivos durante la infancia podría llegar a provocar en el niño una adicción a este tipo de fármacos, además de una predisposición durante la adultez para el uso de otras sustancias.

En casos de depresión severa, algunos médicos dan placebos a los niños, engañándolos con píldoras de azúcar, que los hace pensar que mágicamente su malestar generado por la ansiedad puede ser aliviado con una pastillita, sin embargo, esto sólo refuerza la posibilidad de crear una adicción a los medicamentos en lugar de ofrecer una solución real para los trastornos emocionales.

La idea de que la ansiedad puede ser curada con una pastilla, puede ser más riesgosa de lo que se supone, pues hay niños que desarrollan una segunda ansiedad, al pensar que no son capaces de controlar los síntomas si no es con la ayuda del medicamento, haciéndose farmacodependientes.

Para los niños la mejor terapia es el amor, ya que la infancia debe ser la etapa más feliz de la vida y también es una de las más importantes, pues de ella dependerá la solidez emocional que desarrolle cuando llegue a ser adulto, así como su perspectiva para solucionar los problemas que deba enfrentar.

Click Here to Leave a Comment Below

Leave a Reply: