Hay 2 tipos de persona con ansiedad... ¿cuál estás siendo?

El TOC y sus malentendidos

Cuando hablamos de TOC o Trastorno Obsesivo Compulsivo hay que tener ciertos cuidados.

Si estás buscando una solución para las obsesiones en las que te pierdes, puedes dar con la terapia cognitivo conductual. Bien, es la terapia con mayor evidencia de éxito en el tratamiento para el TOC

Pero atención: hay algunos terapeutas, o libros, que pueden, sin darse cuenta, estar generando malentendidos y bucles de parloteos que parecen aliviar, pero están dando gasolina al miedo

En la terapia cognitivo conductual encontrarás muchas técnicas. La reesstructuración cognitiva, por ejemplo. Se trata de identificar y cuestionar tus pensamientos disfuncionales, para sustituirlos por otros más apropiados, y se reduzca o elimine así la perturbación emocional y/o conductual causada por los primeros. 

Por ejemplo, una mujer piensa que puede hacer daño a su hijo. 

Entonces, el terapeuta le sugiere que para cuestionar ese pensamiento, haga pruebas de realidad. Que pare y se pregunte cosas como ¿Qué datos tengo a favor de este pensamiento? ¿Son realmente favorables estos datos? ¿Qué datos tengo en contra de este pensamiento? ¿Hay otras interpretaciones alternativas? ¿Cuánto de probables son estas otras interpretaciones? ¿Qué datos hay a favor y en contra? ¿Cuál es la probabilidad real de que las cosas sean como pensaba? ¿Cuál es la anticipación o interpretación más probable? ¿Qué me diría esta persona en quién confío acerca de lo que pienso? No sé tú, pero yo ya estoy mareada.

Pero bien, entonces la mujer se pregunta “¿alguna vez he hecho daño a mi hijo?» La persona, desde un estado de confusión, súper perdida en su pensar, puede decirse, “no, pero ¿y si estoy reprimiendo mis impulsos y como estoy muy cansada no me controlo y pierdo el control?” “He leído casos de mujeres que matan al hijo y no tenían historial de agresiones previo… Nunca he sido agresiva… Bueno, pero en el colegio pegué a una chica…” Bla bla bla… Cada vez más despistada en su diálogo obsesivo. En una realidad paralela en la que busca seguridad y quiere evitar a toda costa pensar ciertas cosas. 

Pero bueno, imaginemos que consigue auto-convencerse de que no lo va a hacer, a través de esta reestructración. Entonces, cada vez que la llegue esa imagen, acompañada de una sensación de descontrol, ¿tiene que parar y hacerse de nuevo todas estas preguntas y respuestas? Mucho trabajo. 

Si no comprendes a fondo la naturaleza del pensamiento, y te quedas en el contenido, puedes permanecer enganchado en razonar y razonar y en buscar respuestas y alivio donde no lo vas a encontrar. Tratas de resolver un problema en el mismo nivel en el que se creó, y eso hace que se alimente la obsesión

Cuando sientes miedo, no conviene mantener una conversación interna, porque todo estará filtrado por la amenaza. Una parte de ti, asustada, querrá que mantengas el control, a través de mantenerte con el susto. 

Si usas una técnica, que no sea al servicio del control: no tienes que dejar de pensar ciertas cosas, sino reconocer que sólo estás pensando. No sólo entenderlo, sino comprenderlo corporalmente. A veces, algunos terapeutas, sin darse cuenta, implican que necesitas dejar de pensar X o Y, y al no conseguirlo, se mantiene la sensación de amenaza

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