Hay 2 tipos de persona con ansiedad... ¿cuál estás siendo?

Los nuevos tratamientos para la ansiedad generalizada

Tradicionalmente siempre se ha empleado la terapia cognitivo conductual con el fin de tratar a pacientes que padecen del trastorno de ansiedad generalizada, pues mediante este tipo de terapia los pacientes son capaces de incorporar técnicas de afrontamiento y modificar sus estructuras cognitivas con el objeto primordial de disminuir el estado constante de preocupación que genera la ansiedad generalizada.

Sin embargo, este tratamiento tiene algunas limitaciones, razón por la cual se han realizado estudios acerca de las principales características de la preocupación patológica con el fin de incorporar nuevos tratamientos psicológicos y técnicas que permitan obtener mejores resultados.

 Los estudios sobre la preocupación patológica se han centrado en tres modelos que explican desde distintos puntos de vista cómo la preocupación se convierte en patológica. No son modelos excluyentes, sino que hacen énfasis en diferentes aspectos del proceso.

El modelo de Dugas y colaboradores (Dugas, Gagnon, Ladouceur, Freeston, 1998; Ladouceur, Dugas, Freeston, Léger, 2000; Dugas, Ladouceur, 2000, Dugas, Bhur, y Ladouceur, 2004) afirma que la preocupación patológica aparece ante la intolerancia de la incertidumbre.

El modelo de Borkovec y asociados se basa en su demostración de que la preocupación puede convertirse en una conducta de evitación. (Borkovec, Robinson, Pruzinsky, y Depree 1983; Borkovec, 1985, Borkovec, Ray y Stober, 1998; Borkovec, Alcaine, y Behar, 2004; Borkovec y Sharpless, 2004). Este modelo se ha completado con el presentado por Roemer y Orsillo (2002) que considera que la preocupación patológica es fundamentalmente una evitación experiencial.

El modelo metacognitivo de Wells, (Wells 1999, 2002, 2004, Wells and Matthews, 1994) considera la preocupación como consecuencia de comportarnos con los pensamientos como si fueran realidades, es decir, creencias positivas y negativas acerca de la preocupación, y la falta de un comportamiento metacognitivo que permita el control de los pensamientos, que acaba generando preocupación por estar preocupado.

No son modelos contradictorios entre sí, sino que explican distintos procesos por los que la preocupación se convierte en patológica. Existen otros modelos dentro de la orientación psicodinámica que no van a ser considerados en este artículo.

La preocupación como intolerancia de la incertidumbre

Según el modelo de Dugas y colaboradores, para los individuos que desarrollan un trastorno de ansiedad generalizada la amenaza mayor es la incertidumbre (Dugas, Gagnon, Ladouceur y Freeston, 1998). Para ellos es más problemático no saber cuando se van a morir, que el hecho mismo de morirse. Pueden llegar a decir que preferirían que les asegurasen que no van a fallecer hasta los 50 años que no saberlo y poder vivir con la duda hasta los 80. Otro ejemplo es la incertidumbre que surge ante la muerte y la existencia de vida después. Para los sujetos con baja tolerancia a la incertidumbre el problema no es si va a existir la vida después de la muerte, sino la incertidumbre de no saber si va a existir o no.

A través de estas investigaciones, los especialistas  han logrado identificar todo tipo de complicaciones originadas por el trastornos de la ansiedad generalizada  que convierten a la preocupación en un síntoma patológico y sus posibles soluciones, así como también ha surgido el planteo de  los pensamientos mediante un método de entrenamiento de la atención que permite que los pacientes puedan tomar distancia de los sentimientos de preocupación constante.

Si deseas recibir mas información sobre estos nuevos tratamientos y abordajes para el trastorno de ansiedad generalizada, no dudes en comentar este artículo, te responderemos en breve.

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