La verdad sobre los medicamentos «anti» ansiedad

“Los medicamentos no curan un desequilibrio químico; crean uno que es muy difícil de revertir de nuevo” – Peter Gøtzsche

“Parece que los psicofármacos no corrigen desequilibrios en los neurotransmisores sino que, al contrario, los provocan” – Alberto Ortiz Lobo

Estás a punto de conocer la verdad que muchos no quieren que descubras. El mundo de la medicina tiene su lado oscuro y hay que conocerlo para no caer en él.

La pastilla perfecta existe pero no está en ninguna tienda ni centro de salud

Al final de este informe sabrás dónde se encuentra pero antes quiero contarte secretos importantes que conoce muy poca gente. Así estarás más a salvo de daños físicos y mentales en tu camino de recuperación.

Las personas con trastornos de ansiedad – o lo que yo llamo “malentendidos de ansiedad” – tienen una decisión importante que tomar.

Decir SÍ o NO a la Medicación Psiquiátrica

Porque toda decisión tiene sus consecuencias. Si no decides con la información adecuada, las consecuencias pueden ser peores de lo que nunca habías imaginado. Por eso, te aconsejo que sigas leyendo.

Cuando leas este informe, la consulta con tu médico nunca será lo mismo. Entenderás lo que te dice desde una nueva perspectiva con mayor control.

Una persona puede estar informada o desinformada acerca de los fármacos

“Anti” Ansiedad y sus efectos. Dependiendo de eso, vivirá una experiencia u otra.

La persona que no conoce los secretos sobre estos medicamentos, corre riesgos muy reales

Puede caer en una dolorosa dependencia, de la que es complicado salir. Sintiendo impotencia y debilidad frente a una sustancia que no controla.

Esta nueva información te permite ser una persona más fuerte, más concenciada y con más control. Te pone en una posición más libre para decidir.

Puedes tomar o no tomar psicofármacos, pero lo haces de la manera más segura posible.

Si estás viviendo un problema de ansiedad, este informe aumenta las probabilidades de eliminarla para siempre.

Por ahora, no tenemos muchos recursos económicos para compensar el inmenso poder de las farmaceúticas.

Recurrimos a la libertad y al derecho de información para llegar a personas como tú. Personas que se interesan por su salud, por su psicología y por conocer la verdad de los psicofármacos.

Puede que sepas mucho acerca de la medicación psiquiátrica, sus efectos negativos y sus limitaciones a la hora de tratar la ansiedad.

Si es así, sabrás que la medicación tiene que cumplir algunos requisitos para ser útil:

  • Debe ser recetada por un médico, preferiblemente psiquiatra, que te advierta de sus efectos secundarios.
  • Se debe tomar durante un tiempo limitado e ir retirándola progresivamente.
  • Hay que verla como lo que es: un apoyo temporal para poder apoyarte mientras te ocupas de tu psicología.

La medicación puede ser un apoyo temporal pero sólo funciona si se dan determinadas condiciones.

Cuando vives un proceso de ansiedad, te cuesta pensar con claridad.

Las responsabilidades diarias te absorben.

Te paras y te das cuenta de que llevas días o semanas sin ser TÚ.

Tus pensamientos parecen oscuros, repetitivos e incontrolables. Tu cuerpo está creando síntomas físicos que te limitan y ya no puedes soportarlos. Te sientes angustiado, triste, desmotivado, perdido…

Puede que te desahogues con tu gente cercana o puede que ellos noten que no estás bien. Y te dicen cosas como “tómate las cosas con calma”, “respira hondo”, o “tranquilo, todo pasará”.

Muchas veces no entienden que…

¡Eso no hace más que angustiarte y deprimirte más!

Te frustras, te sientes solo e incomprendido. No se lo deseas a nadie y harías cualquier cosa por volver a sentirte bien, o simplemente “normal”.

¿Creen que has elegido sentirte así y que no cambias porque no quieres?

Lo intentas, pero no puedes. Y te asusta ir a peor y que sea irreversible.

Los días que te sientes con un poco más de fuerza y claridad, tratas de cambiar la forma de ver las cosas. Puede que te sientas un poco mejor, pero no dura mucho.

Entonces, decides ir al médico.

Le explicas lo que estás viviendo y, sin hacerte muchas preguntas, te dice que tienes ansiedad y que él tiene “la solución”.

Que tomes esta o la otra pastilla y que verás cómo te vas sintiendo mejor.

Puede que te dé algún consejo como que hagas ejercicio y que no te estreses tanto.

Tú, que estás sufriendo, ante esta contestación, es posible que te sientas aliviado.

Su respuesta te puede tranquilizar porque piensas que una pastilla va a recuperarte, y que no tienes que hacer mayor esfuerzo.

El problema es lo que supone después porque la realidad es que…

La medicación puede parecer “La Solución” pero si no la tomas adecuadamente puede convertirse en un largo infierno

A continuación, te cuento algunos datos que nos preocupan desde hace un tiempo.

Cada día hay más diagnósticos de trastorno mental y más consumo de drogas psicotrópicas. Además, muchas personas se autodiagnostican y automedican.

Las ventas de psicofármacos aumentaron un 4% del 2009 al 2012, las ventas de antidepresivos aumentaron un 10% en este mismo periodo y los ansiolíticos tienen una media de consumo en España superior al resto de países europeos (16).

En países como Estados Unidos, los psicofármacos ocupan el tercer puesto de drogas más consumidas por la población. En 2011, unos 6,1 millones de personas consumieron psicofármacos sin receta médica (28).

Hay cada vez más médicos y psicólogos preocupados ante la progresiva tendencia a recetar psicofármacos innecesarios porque las consecuencias son muy graves.

Conscientes de la presión de la Industria Farmaceútica, profesionales entre los que me incluyo, queremos informar a los ciudadanos acerca de lo que está pasando.

Hace años, las pastillas psiquiátricas eran muy peligrosas. Sus efectos secundarios podían ser letales. Por eso, los médicos se lo pensaban mucho antes de recetarlas.

Ahora se ha conseguido que esas pastillas tengan menos efectos negativos.

Eso hace que sean mucho más fáciles de consumir y de recetar.

Las benzodiacepinas y los antidepresivos se recetan a muchas más personas.

Y cuanto más se evoluciona en su diseño, más personas las toman. Es como si se les perdiera el respeto. Y en realidad siguen siendo sustancias adictivas y peligrosas.

Antes de seguir, quiero que tengas algo claro.

No soy contraria al uso de psicofármacos y a los avances en investigación farmacológica.

Soy contraria a su abuso y a su mal uso.

No quiero parecer uno de esos vídeos que podemos encontrar en YouTube hablando de conspiraciones y criminalizando a los médicos y farmaceúticas.

En este informe me baso en fuentes científicas y en mi experiencia en centros psiquiátricos, hospitales y consultas privadas.

He visto a muchas personas y familias que encuentran consuelo en la medicación. Agradecen haber dado con un medicamento que alivia parte de su sufrimiento y que es capaz de controlar algunos síntomas muy limitantes.

Por eso, sé que hay veces que tomar medicación es necesario.

Simplemente, creo que hay que tomar conciencia de lo que está pasando en nuestra sociedad y de cómo la industria nos influye. Estamos buscando soluciones en el lugar equivocado.

La mayoría de personas con ansiedad que toman psicofármacos, podrían eliminar sus síntomas sin necesitar medicación

No quiero darte lecciones, ni decirte lo que debes creer.

Lo que sí quiero es acercarte la información más veraz sobre el uso de

medicamentos para la ansiedad y que puedas juzgar con control.

A veces quieren hacernos creer que tienen una píldora mágica para aliviar nuestro malestar. Y lo que hacen en realidad es crearnos problemas peores que necesitan nuevas soluciones.

En este informe te invito a reflexionar sobre lo que está pasando y a informarte para que puedas elegir libremente y de una forma razonable sobre tu salud y tu tratamiento.

Tú eres dueño de tu salud mental y por eso necesitas conocer…

El Gran Engaño

Hay dos clases de médicos.

Unos de ellos participan en el juego de la Industria Farmacéutica. Conocen cómo se manipulan los datos y no hacen nada por evitarlo.

Se benefician de muchas maneras: son invitados a congresos, sus proyectos son financiados, reciben regalos y otros intercambios.

Cuanto más recetan un producto determinado, más privilegios obtienen.

Tienen una relación de interés con los laboratorios. Puede que estén cansados de trabajar mucho y ganar poco, puede que no les compense trabajar de forma independiente o puede que no sean demasiado conscientes de lo que están haciendo.

El otro grupo de médicos quiere cambiar las cosas. Hay doctores que quieren trabajar al margen de las Farmaceúticas y sólo colaborar con empresas que quieren curar de verdad.

Saben que tienen que dedicar más tiempo y esfuerzo a informarse por su cuenta, pero su responsabilidad les obliga a hacer lo que haga falta.

Cuando están ante un paciente, se esfuerzan en hacerle comprender que tiene diferentes opciones. Le recomiendan la que creen más adecuada y están abiertos a resolver dudas.

Puede que te preguntes cómo distinguir si estás ante un tipo de médico u otro.

Si te ha dicho estas dos frases tu médico, yo iría buscando nuevas opciones.

  1. “Estás enfermo, tienes una enfermedad”
  1. “Tienes un desequilibrio químico, no tienes más remedio que medicarte”

Sigue leyendo el informe e irás encontrando pistas para no dejarte engañar.

Cómo Nos Intentan Engañar A Diario Las Multinacionales

Generalmente, los médicos quieren dar el mejor tratamiento y la mejor atención a sus pacientes. Parto de esa base.

Pero no hay que olvidar que muchas veces están influidos por la industria farmacéutica y su publicidad, ya sea consciente o inconscientemente (35).

Sus departamentos de Marketing se encargan de buscar cualquier argumento a favor de sus productos, para promocionarlos como si fuesen la panacea que todo lo cura.

Esta Industria colabora en avances para la medicina, creando nuevos fármacos o investigando. Gracias a sus recursos, podemos beneficiarnos de importantes avances en el tratamiento de enfermedades.

Pero como toda gran empresa, su principal interés es vender sus productos.

Sabemos que el 90% de los estudios que financian las industrias farmacéuticas acaban mostrando resultados en favor de sus productos. La presión por vender lo producido es tan grande que es muy difícil hacer estudios sin que haya intereses económicos de por medio (35).Porque es un negocio.

Las compañías farmacéuticas ¡dedican aproximadamente una cuarta parte de su presupuesto sólo a la promoción de los productos (35)!

Reciben mucha presión de sus accionistas para que adornen los resultados de sus productos y conseguir aumentar las ventas de su marca.

Debemos recordar esto a la hora de dejarnos influir.

Por eso en mi empresa no hay inversores. Ha sido muy difícil empezar sola y sin ayuda pero quiero poder decir y hacer lo que me de la gana sin tener que adaptarme a exigencias que sólo buscan beneficio propio.

Tenemos que ser conscientes de sus estrategias.

En Estados Unidos, la preocupación sobre la influencia de la industria farmacéutica en los centros médicos académicos ha llevado a muchos hospitales a adoptar medidas. Quieren proteger a los médicos en formación de la persuasión de empresas farmacéuticas.

La comercialización de estos medicamentos tanto para médicos como para consumidores supone una ganancia multibillonaria de dolares al año para la industria farmacéutica en Estados Unidos (18)

No es fácil renunciar a esas cifras.

 

 

 

Cómo Venden Las Industrias Farmacéuticas Sus Productos

Vender un medicamento es sencillo.Tan sencillo como esconder enmascarar los efectos secundarios, manipular estadísticas y datos, resaltar sólo los aspectos positivos de los medicamentos y no publicar los negativos.

Sus departamentos de marketing son brillantes. Su objetivo es vender, y lo consiguen. No importa si lo hacen de una forma poco ética.

En un estudio en Suecia se identificaron muchísimas violaciones del código de la industria farmacéutica dándose información muy poco fiable sobre los antidepresivos.

Entre 247 y 722 (el 34%) de los anuncios infringían el código de la industria.

Los organismos que regulan este tipo de asuntos, no supervisaron de manera adecuada las afirmaciones exageradas sobre la eficacia de los antidepresivos que se estaban haciendo.

¿Qué consecuencias tuvieron?

Por un lado, los laboratorios pagaron multas de tan sólo el 0,009% de las ventas totales de los antidepresivos.

Por otro lado, los beneficios de las ventas de estos antidepresivos rondaban los 1,2 billones de euros.

Parece que les compensaba infringir los códigos.

La falta de supervisión y las mínimas multas hacen que el sistema sueco siga presionando a las empresas para dar información favorable sobre su productos (41).

Y eso se generaliza a la mayoría de países.

En otro estudio se vio que los antidepresivos con mejor respuesta eran los que habían sido patrocinados por la industria farmacéutica (33).

Hay una vía directa para crear nuevos consumidores, con la que los laboratorios farmaceúticos han visto una gran estrategia: diagnosticar trastornos donde no los hay.

Cuanta más ansiedad se diagnostique, más medicamentos se recetan

Muchos     autores     llevan     años     alertándonos     de     sus     riesgos.Lo llaman “psicopatologización de la vida cotidiana”. Es decir, convertir problemas normales en trastornos mentales.

Les interesa que veamos síntomas normales como el miedo o la tristeza como una enfermedad. Y el miedo no es una enfermedad.

Afortunadamente, no todos los médicos y empresas quieren sacar provecho propio sin preocuparse de nuestra salud a largo plazo.

Mi objetivo es seguir descubriendo y compartiendo contigo los secretos de esa minoría ética, crítica e innovadora.

Cómo Hacerte Inmune a Las Trampas De La Industria Farmacéutica

  1. Manténte bien informado. Te recomiendo que encuentres fuentes serias de médicos, psicólogos, investigadores, periodistas, publicaciones etc.
  2. Encuentra un médico ético. Un profesional honesto con el que te sientas entendido y acompañado en tu proceso. Es preferible que sea psiquiatra, ya que estará especializado en psicofármacos.
  3. Si tu médico te recomienda tomar medicación, pregúntale todo lo que necesites saber: efectos secundarios, medicamentos alternativos, pros y contras de tomarlo, tiempo del tratamiento, qué puedes hacer si te sienta mal, etc. Si no responde a alguna de tus dudas, insiste en que tienes derecho a estar informado.
  4. Sigue las pautas que te dé el psiquiatra. Si crees que te conviene hacer cambios, consúltale primero. Si sientes que no te entiende o no se preocupa por tu recuperación, puedes buscar otro profesional. Hay muchos buenos ahí fuera.
  5. No te automediques NUNCA. Muchas personas han tenido fuertes recaídas debido a esto. Es un tema muy delicado porque puede parecer inofensivo pero puede generarte más malestar y sufrimiento del que imaginas.

La Verdad Sobre Los Medicamentos “Anti” Ansiedad

Los psicofármacos son medicamentos psicotrópicos. Actúan sobre la actividad mental.

Hay muchos tipos de psicofármacos pero aquí nos vamos a centrar en los que se usan para tratar la ansiedad: los antidepresivos y las benzodiacepinas.

Fíjate en el nombre que han ideado estratégicamente las farmacéuticas: “anti-depresivos” o “tranquilizantes” o “ansiolíticos”.

Inconscientemente, lo asociamos al beneficio que queremos conseguir: no estar deprimidos, tranquilizarnos y eliminar la ansiedad. Lo malo es que muchas veces no lo consiguen e incluso crean más ansiedad y depresión.

Hablemos de los dos fármacos más usados para tratar la ansiedad.

Las benzodiazepinas y los anti-depresivos.

Benzodiacepinas

Al influir sobre el Sistema Nervioso Central, su acción farmacológica sobre el organismo es múltiple. Depende del tipo de benzodiacepina y de la dosis.

Son ansiolíticas, sedantes, relajantes musculares y disminuyen la actividad cerebral.

Hay dos tipos principales de benzodiacepinas: ansiolíticos e hipnóticos.

Se usan para el tratamiento de la ansiedad y para el tratamiento del insomnio.

En general, a dosis bajas todas las benzodiacepinas son ansiolíticas y a dosis altas actúan como hipnóticos, causando sueño o pérdida parcial del conocimiento.

Este tipo de droga actúa de manera profunda tanto en la mente como en el cuerpo. Influye de forma directa o indirecta en casi todas las funciones cerebrales.

Hay una sustancia química en nuestro cerebro que se llama GABA (ácido gamma-aminobutírico). Por así decirlo, esta sustancia es el tranquilizante natural que posee nuestro organismo. Se encarga de comunicarse con otras neuronas para avisarles de que bajen la velocidad o dejen de transmitir. Es decir, transmite un mensaje de inhibición.

Al tomar benzodiacepinas, se manipula de forma artificial el GABA (a veces demasiado) haciendo que haya una mayor inhibición en las neuronas.

Por lo tanto, la benzodiacepina aumenta la actividad inhibidora y eso hace que se produzcan menos neurotransmisores excitativos.

Estos neurotransmisores tienen una función muy necesaria y útil para nuestra coordinación, memoria, respuestas emocionales, control del ritmo cardiaco y la tensión sanguínea y muchas otras funciones.

Hay otros receptores en el riñón, colon, células sanguíneas y corteza suprarrenal que no están relacionados con el GABA y también pueden ser afectados por las benzodiacepinas (estas manipulaciones químicas son las responsables de los famosos efectos adversos no deseados).

Todas estas funciones naturales pueden dañarse por las benzodiacepinas

Si tomas este medicamento en periodos breves, puede ser útil.

Incluso puede salvarnos la vida en casos extremos (en algunas formas de epilepsia, ataques causados por intoxicación al haber ingerido drogas o sedación en intervenciones de cirugía menor).

Casi todos los problemas creados por las benzodiacepinas son causados por un uso prolongado durante más de un mes.

Hace unos años, el Comité del Reino Unido para la Seguridad de los Medicamentos recomendó que se tomara este tipo de medicamento únicamente durante 2-4 semanas.

Por eso es importante que hablemos de estos problemas y cómo esta droga puede dañar tu cuerpo y mente si la tomas durante un periodo largo.

Cómo Afectan Las Benzodiazepinas a Tu Cuerpo y Mente

Tomar medicación para la ansiedad no es todo calma y control.

También conlleva vivir efectos incómodos y muy limitantes (hay incluso efectos secundarios de las benzodiacepinas idénticos a los producidos por la ansiedad).

En un estudio se vio que los efectos adversos aparecieron hasta en un 50% de las personas que tomaban benzodiacepinas. (12)

Estos son algunos de los efectos adversos producidos por tomar esta droga durante períodos largos:

  • Desgaste de la memoria: hace tiempo que muchos médicos saben que las benzodiacepinas causan amnesia. El tipo de memoria que más se ve afectada es la “anterógrada” (te cuesta aprender cosas nuevas, o recordar cosas que tratas de memorizar.)

En un estudio se vio que las personas que tomaron benzodiacepinas durante 8 semanas tuvieron peores resultados en pruebas de memoria

hasta 6 meses después de haber suspendido el tratamiento

  • Más excitación y ansiedad: en algunas ocasiones, aunque no tenga mucho sentido, pueden aumentar la ansiedad, violencia, insomnio, pesadillas, irritabilidad, agresividad.
  • Demasiada sedación: dependiendo de la dosis, te pueden dejar adormilado, sedado y sin fuerzas. Pueden causar debilidad muscular, mareos, confusión mental, falta de coordinación y somnolencia. Y eso muchas veces te genera más ansiedad.
  • Depresión: las personas que han estado tomando benzodiacepinas durante un período largo, suelen sentirse deprimidos.

Esta droga puede causar o empeorar una depresión ya existente. También hay que tener en cuenta que ansiedad y depresión suelen estar relacionadas.

Las benzodiacepinas tomadas durante períodos largos, al actuar en los centros cerebrales de las emociones, pueden causar un síntoma común que es la incapacidad de sentir dolor… ¡y placer!

Al estar menos en contacto con sus emociones, la persona suele estar frustrada durante los períodos largos de tomar esta medicación porque le cuesta conectar con sus seres queridos y a veces incluso se experimentan separaciones y conflictos.

  • Adicción: la persona que las toma, necesita aumentar la dosis para seguir teniendo los mismos efectos que le producía el fármaco cuando empezó a tomarlo. O tomando la misma dosis, ya no nota el efecto que le producía la medicación al principio.

Esta tolerancia puede aparecer en las 2 a 4 primeras semanas y esto podría llevar a la adicción (12). En personas mayores de 65 años, se vio que muchos desarrollaban una adicción y que esta medicación no era buena para ellos (30).

Además, si dejas de tomar esta medicación de forma brusca, puede producirse un efecto rebote: los síntomas que tenías antes de empezar a tomar la medicación pueden aparecer de nuevo y de una forma más intensa.

  • Puede aumentar el riesgo de muerte: En un estudio se encontró un aumento del riesgo de muerte, en concreto para los grupos de mayor edad.

En otro estudio de una población de mediana edad se vio que el uso regular de las benzodiacepinas se relaciona con un mayor riesgo de mortalidad.

En un estudio con drogodependientes se encontró una relación importante entre el uso regular de las benzodiacepinas sin receta médica y sobredosis.

También se ha visto una relación entre el uso de las benzodiazepinas y accidentes por carretera (9).

Por eso, como producen sedación y hacen que se reaccione más tarde a cualquier estímulo hay que tener cuidado si se conduce o si se utiliza maquinaria bajo los efectos de estas sustancias (9).

  • Aumenta su efecto con el alcohol: Es muy importantes no mezclar las benzodiacepinas con otras sustancias como el alcohol, ya que ambos son depresores del sistema nervioso central (SNC). Las dos sustancias disminuyen las funciones del cerebro y si se toman a la vez pueden hacerte sentir más somnoliento y disminuir la frecuencia cardíaca y la respiración de forma muy peligrosa.

Por lo tanto, las benzodiacepinas son en cierta medida seguras si las tomas:

  • En periodos muy cortos que no superen las 3 semanas
  • En dosis bajas

Siempre bajo prescripción y supervisión médica

Cuanto Más Tiempo Las Tomes,Más Peligrosas Son ¡Y Menos Efectivas!Por Eso No Merece La Pena Arriesgarse

Cuanto menos uses los tranquilizantes, más eficaces y más seguros serán (12).

Las benzodiacepinas ansiolíticas más utilizadas en España son el lorazepam y el alprazolam.

Las benzodiacepinas hipnóticas más usadas son el lormetazepam y el zolpidem (39).

Con el lorazepam y el alprazolam hay que tener especial cuidado. No puedes dejar de tomarlos de golpe: el efecto rebote puede ser mayor que con otras benzodiacepinas. Taquicardias, sudoración, naúseas, incluso ataques de pánico.

Los efectos secundarios más comunes de estos dos medicamentos son la sedación, la descoordinación de movimientos, problemas de memoria o reacciones paradójicas (estar más alterado y agresivo).

En cuanto al lormetazepam, se ha visto que muchas personas pedían desintoxicarse de esta sustancia, con mayor frecuencia que con otras benzodiacepinas. Es decir, más personas tenían una adicción al lormetazepam que a otras benzodiacepinas (15).

Y lo más destacable del zolpidem es que produce problemas de memoria y de atención, además el uso a largo plazo aumenta el riego de lesiones en la cabeza en comparación con personas que no utilizan este tipo de medicamentos.

Hay muchos tipos de benzodiacepinas, puedes verlos a continuación.

Como hay benzodiacepinas hipnóticas (que se usan para el tratamiento del insomnio) y benzodiacepinas ansolíticas (para la ansiedad) las dividimos en estas dos categorías y también las clasificamos según su vida media de acción:

Ansiolíticos Benzodiacepínicos

Ansiolíticos de vida media corta (sus efectos pueden durar hasta 8 horas):

  • Bentazepam
  • Clotiazepam
  • Cloxazolam

Ansiolíticos de vida media intermedia (sus efectos duran de 8 a 24 horas):

  • Alprazolam
  • Bromazepam
  • Camazepam
  • Clobazam
  • Ketazolam
  • Lorazepam
  • Oxazepam
  • Oxazolam
  • Pinazepam

Ansiolíticos de vida media larga (sus efectos duran más de 24 horas):

  • Clorazepato dipotásico +piridoxina +gabob
  • Clorazepato dipotasio
  • Clordiazepoxido
  • Clordiazepoxido + piridoxina
  • Diazepam
  • Diazepam (d.o.e.)+g-amino-b-hidroxibutirico acido
  • Diazepam (d.o.e.)+piridoxina
  • Halazepam
  • Medazepam
  • Prazepam

Hipnóticos benzodiacepínicos

Hipnóticos de vida media corta (sus efectos duran hasta 8 horas):

  • Brotizolam
  • Midazolam
  • Triazolam
  • Zolpidem
  • Zopiclona

Hipnóticos de vida media intermedia (sus efectos duran entre 8 y 24 horas):

  • Flunitrazepam
  • Loprazolam
  • Lormetazepam
  • Temazepam

Hipnóticos de vida media larga (sus efectos duran más de 24 horas):

  • Flurazepam
  • Nitrazepam
  • Nitrazepam (d.o.e.)+meprobamato
  • Quazepam

Si te estás planteando utilizar este tipo de medicamentos, es importante que conozcas cuándo evitar tomarlos:

  • En niños pequeños y ancianos.
  • Durante el embarazo y la lactancia.
  • Enfermedad muscular (Miastenia).
  • Enfermedad respiratoria.
  • Enfermedad hepática.
  • Enfermedad renal.

Si tú o alguien cercano a ti que tome medicación, tiene alguna de estas condiciones, ponlo en conocimiento de tu médico.

¿Sirven Realmente Las Benzodiacepinas Para Eliminar La Ansiedad?

Esta es la pregunta más importante.

Sí y no.

SÍ: si las tomas adecuadamente, es decir, un tiempo corto, dosis mínima y haciendo cambios en tu psicología.

NO: si abusas de ellas, sin aprender a controlar la ansiedad con tu propia mente y tu propio cuerpo.

Una benzodiacepina puede ayudar a cortar una situación crítica pero no evita que la ansiedad vuelva.

Estas pastillas no curan, sólo tapan los síntomas

Si la dejas de tomar, y no has aprendido a controlar tu mente y tu cuerpo, los síntomas vuelven.

Es un hecho.

Que no te vendan lo contrario porque si te dicen lo contrario, te están mintiendo.

Antidepresivos

Se llaman “anti-depresivos” pero se utilizan para muchos otras cosas aparte de la depresión. Se usan para tratar la ansiedad, tengas o no depresión.

En teoría, los antidepresivos actúan sobre la serotonina para modificar los“sistemas de alarma”, que están sobreactivados y mantienen la ansiedad.

Se supone que las personas con ansiedad tienen problemas en cómo su cerebro administra la serotonina, y los antidepresivos pretenden regular ese proceso.

Actúan para que la serotonina esté disponible más tiempo y tenga mayor actuación en el cerebro, haciendo que disminuyan los síntomas de ansiedad.

Tardan más en hacer efecto que los ansiolíticos, generalmente varias semanas.

Al principio, es habitual que provoquen ansiedad. Por eso, no son útiles en situaciones críticas o de urgencia, sino como tratamiento de la ansiedad a medio o largo plazo.

Hay muchos tipos de antidepresivos, sobretodo si nos fijamos en su estructura farmacológica. Lo que nos importa es cómo actúan, por eso los clasificamos por su mecanismo de acción y los neurotransmisores que modulan.

Los distintos tipos de antidepresivos inhiben:

  • La recaptación de la Noradrenalina y Serotonina (tricíclicos).
  • La recaptación de la Serotonina (ISRS): son los mejor tolerados y más usados. Prozac, Dumirox, Deprax, Esertia, Besitrán, etc
  • La M.A.O. (irreversibles): tiene los efectos más graves por lo que prácticamente no se usan. Pueden provocar hepatopatías importantes e incluso necrosis hepática. Por eso se controla estrictamente la función hepática, la alimentación y el consumo de otros fármacos durante el tratamiento.

Los efectos indeseables de los antidepresivos son inmediatos. Los efectos deseables pueden tardar semanas en aparecer.

Por eso muchas personas abandonan el tratamiento antes de tiempo. Eso pasa sobretodo si el médico no ha informado bien.

Explicado de una forma general y sencilla, esta medicación:

  1. Produce cambios en el estado de ánimo.
  2. Produce cambios en la química del cerebro.

¿Para Qué Modifican Los Antidepresivos La Química Cerebral?

Se ha dicho que la depresión y la ansiedad ocurren porque hay baja cantidad de algunas sustancias químicas del cerebro: la serotonina, la dopamina y la noradrenalina. Lo que harían los antidepresivos sería aumentar estas sustancias en el cerebro.

No todos los psiquiatras están de acuerdo con esta teoría. Hay mucha controversia en torno a ello.

Los psiquiatras Hugh Middleton y Joanna Moncrieff, entre otros, aseguran que estos antidepresivos tendrían en realidad un efecto placebo, y los cambios que producen serían por la esperanza de las personas en que el fármaco funcione y no a cambios en la química del cerebro (26).

Los medicamentos antidepresivos también tienen efectos secundarios. Los más comunes, según un reciente estudio de Goldsmith y Moncrieff, fueron(17):

  • Sedación: cuando los tomas es normal que te sientas más cansado o somnoliento. El fármaco puede controlar la ansiedad, pero entorpece a la vez otras funciones de alerta (necesarias para la vida diaria).
  • Deterioro cognitivo: pueden afectar a la memoria o la atención. Puede que tengas dificultades para mantener tu atención en algo, te distraes con facilidad, te cuesta concentrarte, o recordar algunas cosas. Si trabajas, notarás cómo baja tu rendimiento.
  • Disminución de la libido: puede que tu respuesta sexual sea menor o que tengas problemas para tener relaciones sexuales. Para entenderlo de forma sencilla, la respuesta sexual normal se divide en tres fases: deseo, excitación y orgasmo. Los antidepresivos afectarían a estas tres fases, disminuyendo por ejemplo el deseo de tener relaciones, produciendo problemas de erección o llevando a la eyaculación precoz Hogan, Le Noury, Healy y Mangin además, afirman que los problemas sexuales después de abandonar el tratamiento con antidepresivos pueden mantenerse (21).
  • Embotamiento emocional: puedes experimentar una sensación de apatía, te cuesta expresar emociones. Hay personas que usan expresiones como “ni siento, ni padezco”.
  • Activación: puedes sentirte más excitado, agitado o tener dificultades para dormir.
  • Inestabilidad emocional: puedes notar que tus cambios de estado de ánimo son más frecuentes e intensos que antes.

He añadido una tabla con los principales antidepresivos comercializados en España y algunos datos que quizás te interesen:

 

Principio activoTipo de antidepresivoCosas a destacar
AmitriptilinaADT Más abandonos de tratamiento por efectos adversos que con ISRS.
ClomipraminaADT Más abandonos de tratamiento por efectos adversos que con ISRS.
Imipramina ADT Más abandonos de tratamiento por efectos adversos que con ISRS.
Nortriptilina ADT Más abandonos de tratamiento por efectos adversos que con ISRS.
Citalopram ISRS Nauseas, boca seca, sudoración y temblor. Menos abandonos.
Escitalopram ISRS Nauseas, boca seca, sudoración y temblor. Menos abandonos.
Fluoxetina ISRS Sudoración, nauseas, pérdida de peso.
Fluvoxamina ISRS Nauseas, nerviosismo, sudoración.
Paroxetina ISRS Aumento de peso, mayor disfunción sexual.
Sertralina ISRS Más diarrea que con otros antidepresivos.
Bupropion ISRND Menos problemas de disfunción eréctil, menos aumento de peso.
Mirtazapina ISRSN Se responde más rápido, mayor aumento de peso.
Reboxetina ISRN Taquicardia, tensión baja, síntomas que pueden incluir trastornos del sueño, el apetito, el peso, etc.
Venlafaxina ISRSN Efectos secundarios que pueden ser más graves. Es necesario hacer un seguimiento cardiovascular.

Fuente: Grupo de Trabajo sobre el Manejo de la Depresión Mayor en el Adulto. (2008). Guía de Práctica Clínica sobre el Manejo de la Depresión Mayor en el Adulto. Plan Nacional para el Ministerio de Sanidad y Consumo.

Hay una gran polémica ante el uso de los antidepresivos. Algunos temas de debate:

Más Depresión y Riesgo de Suicidio

Expertos como Goldsmith y Moncrieff dicen que algunos antidepresivos se relacionan con un aumento de los pensamientos y acciones suicidas.

Para ellos, los riesgos de tomar antidepresivos superan los beneficios (17).

Otros como David Antonuccio (psicólogo) y David Healy (psiquiatra) plantean que los antidepresivos tienen un efecto similar al placebo, y que al aumentar el riesgo de suicidio, aumentar la ansiedad, la agitación, afectar a la respuesta sexual o hacer que la depresión se cronifique, entre otras cosas, no deberían ser clasificados como “anti-depresivos”, porque estos medicamentos podrían producir más daños que mejorías (5).

También se dice que hay que tener cuidado con su uso en niños, adolescentes y adultos jóvenes porque estos fármacos pueden llevar al suicidio en algunas personas, independientemente de que el riesgo de suicidio sea bajo (22).

Es necesario un seguimiento muy cercano con un médico que maneje bien la medicina basada en evidencia.

La Agencia Española de Medicamentos decía que los comportamientos suicidas ocurrían con mayor frecuencia en los niños y en los adolescentes que eran tratados con algunos tipos de antidepresivos (1).

¿Producen Adicción Los Antidepresivos?

Se dice que los antidepresivos no producen adicción como las benzodiacepinas, pero para muchas personas es difícil dejar de tomar esta medicación. Por eso hay expertos que dicen que también podrían crear una dependencia(29).

Los medicamentos pueden controlar los síntomas por momentos, pero no modifican el estilo de activación y alerta que la persona con ansiedad ha desarrollado y aprendido 

Es una dependecia psicológica, igual de dañina que la física.

En conclusión, cuando cualquier medicamento con o sin receta se toma con un fin diferente para el que fue prescrito, en cantidades diferentes a las indicadas por un médico o cuando los síntomas que se supone que tratan estos medicamentos no están presentes en las personas que los toman, los psicofármacos afectan al cerebro y pueden afectar de forma parecida a como actúan las drogas ilegales (27).

¿Necesitas Tomar Medicamentos Para Tu Ansiedad?

Al principio la pastilla puede parecer muy beneficiosa para la persona que está sufriendo… pero hay algo que tenemos que recordar.

Los medicamentos no eliminan el miedo o la inseguridad. Pero hay ocasiones en que tomarlos puede ser necesario.

La ansiedad te puede bloquear de tal manera que no puedes pensar con claridad ni superar tu día a día.

Entonces, se puede plantear usar la medicación como un empujón.

También puede existir una condición médica que requiera un tratamiento específico. Si es así, tu médico tendrá que informarte de en qué consiste.

Pero además, la persona que toma medicación tiene que entender por qué tiene ansiedad y cómo recuperarse usando sus recursos internos.

Sólo así encontrará respuestas realmente curativas.

Podrá aprender a controlar y eliminar sus síntomas de ansiedad de forma definitiva. Generará nuevos hábitos calmantes mucho más potentes y seguros que cualquier medicación.

Cómo Gestionar Tu Tratamiento Para Evitar Adicciones y Enfermedades

Sé que el tiempo en las consultas de Psiquiatría no siempre es suficiente para plantear todas tus dudas e inquietudes. El Sistema de Salud está muchas veces saturado y la atención médica no suele superar los 10 minutos.

Siempre es bueno que te prepares la cita con el Psiquiatra o Médico de Cabecera con antelación.

Puedes escribir un guión con todas las preguntas que quieres que te resuelva.

Y preparar este tipo de cuestiones antes de la consulta con tu médico:

Asegurarse del diagnóstico

Es bueno que emplees tiempo en asegurarte de que el médico sabe lo que te está pasando. Tiene muchos pacientes, así que define de forma específica tu problema, trata de no perderte en los detalles de menor importancia.

Utilizar la dosis más baja efectiva

Si insiste en la necesidad de medicación, puedes plantearle la opción de empezar con la dosis más suave que te permita notar los cambios esperados.

Tomar la medicación el menor tiempo posible

Está bien, decides tomar la medicación que te pautan o tú mismo se lo pides al médico. Es una opción válida, pero es bueno que te plantees marcarte un tiempo y revisar más adelante tus objetivos.

Dejarla de forma paulatina

Si tu consulta es porque has decidido dejar de tomarla, retírala paulatinamente. Tu médico te indicará cómo hacerlo.

Conocer los riesgos de la medicación

Pregunta qué pasa si consumes alcohol, si haces trabajos de precisión, si conduces… Ten precaución.

Pregúnta al médico acerca de los posibles efectos secundarios. Apunta tus dudas respecto a eso, para que os podáis centrar en lo que más te preocupa.

Descartar enfermedades

Pídele que descarte posibles problemas orgánicos como origen de tu ansiedad: anemia, tiroides, falta de vitaminas, etc. Si tomas medicación, hazte pruebas analíticas de sangre u orina para asegurarte de que no te están haciendo daño.

Cómo Evitar La Adicción A Los Psicofármacos

Es lógico que un medicamento que sea capaz de anular o atenuar una experiencia tan desagradable como la ansiedad, pueda ser muy adictivo.

En realidad, hay más dependencia psicológica que física. La medicación se convierte en un amuleto, en una señal de seguridad que te permite afrontar las situaciones temidas con más decisión.

Si me altero, tengo mi pastillita. Si un día olvido llevarla encima puede ser motivo de mucha ansiedad.

Cuando una persona está recibiendo tratamiento psiquiátrico y psicológico al mismo tiempo, puede suceder algo.

Puede estar pensando de una forma determinada que le facilita tener dependencia al fármaco.

Como es probable que cuando se retira la medicación se tenga un poco de ansiedad, la persona atribuye demasiada mejoría al fármaco y poco a su esfuerzo.

Piensa que está mejor gracias a la medicación.

Si estás tomando medicación, cuando practicas técnicas psicológicas para controlar tu ansiedad, puedes estar atribuyendo los éxitos más a la pastilla que a tus propios logros.

Hay otro problema. Si tienes miedo a enfrentarte a algunas situaciones, como salir a la calle o conducir, el fármaco elimina esa ansiedad. Y eso no te permite aprender a controlar la ansiedad si aparece.

Entonces ¿nunca podrás salir a la calle sin miedo sin medicación?

Te será más difícil acceder a tus propios recursos internos para superarlo. Y esa es la clave para que te cures para siempre. Confiar en que tú tienes los recursos para cambiar.

La medicación es un apoyo a tu propio valor y no debería llevarse todo el mérito

También es frecuente que estés contento y satisfecho con los efectos de la medicación, sin plantearte muchos problemas más allá. Pero llega un momento en el que te paras a pensar y…

“¿Qué pasa si la dejo?”

“¿Volverán los síntomas?”

Comienzas a dudar sobre tu propia capacidad y tienes miedo a dejar de tomarla.

Hay factores que predisponen a la Dependencia de las Benzodiacepinas:

  • Su uso está siendo demasiado prolongado en el tiempo.
  • Las dosis son elevadas.
  • Son benzodiacepinas de vida media corta.
  • Ya hay una adicción a otras sustancias.

Sigue las indicaciones de tu médico, sin aumentar ni disminuir las dosis por tu cuenta. Puedes preguntarle a tu médico si tienes dudas acerca de esto.

¿Y qué sucede si abandonas el tratamiento de forma repentina?

Puede aparecer el Síndrome de Abstinencia.

Esto depende de la dosis que tomas habitualmente, del tiempo y de tu personalidad.

Los síntomas más frecuentes en el síndrome de abstinencia son:

  • Síntomas de ansiedad: irritabilidad gastrointestinal, cefaleas y vértigos, espasmos musculares, insomnio, inquietud, irritabilidad…
  • Síntomas pseudopsicóticos: despersonalización, desrealización, alucinaciones…
  • Síntomas sensoriales: hiperacusia (intolerancia a sonidos fuertes), fotofobia (intolerancia a la luz), parestesias (pérdida de sensibilidad que causa entumecimiento y hormigueo), hipersensibilidad táctil.
  • Síntomas depresivos: tristeza, apatía, fatiga.
  • Convulsiones

Para evitar tener Síndrome de Abstinencia, es importante dejar de tomar la medicación gradualmente y bajo el control del médico.

A veces, cuando termina el tratamiento, puede aparecer una “recaída” de la ansiedad. En ese caso, se debe a que el tratamiento tenía que durar algo más o haberlo compaginado con un apoyo psicológico.

Es frecuente que suceda si tienes en cuenta lo que hemos hablado de que generalmente la medicación “tapa” los síntomas mientras la estás tomando.

Eso no sería síndrome de abstinencia, si no una manifestación de los síntomas de ansiedad que te llevaron a empezar a tomarla.

Es posible que en ese caso, te des cuenta de que lo que necesitas realmente es cambiar tu psicología.

Es decir, si has tomado Benzodiacepinas y, al notar que tus síntomas de ansiedad mejoran, decides terminar el tratamiento, pueden ocurrir tres cosas:

  • Recuperación: Te mantienes libre de ansiedad. Es mucho más probable que suceda si lo combinas con apoyo psicológico.
  • Abstinencia: Aparece nuevamente la ansiedad por la dependencia hacia el fármaco. Es una ansiedad extra añadida a la ansiedad relacionada con el pánico. Se puede evitar si se toma el tratamiento correctamente.
  • Recaída: Aparece nuevamente la ansiedad porque es demasiado pronto su retirada y aún no está solucionado el problema. Puede que el médico te aconseje prolongarlo un tiempo más. Pero ante todo, esto significa que necesitas reforzar tu tratamiento psicológico. Confiar en tu capacidad innata de recuperación.

Esto último es lo que ocurre en muchos casos. Ha habido una mejoría temporal pero al terminar el tratamiento los síntomas vuelven. La persona necesita integrar nuevas perspectivas y formas de entender y manejar su ansiedad para lograr que por fin desaparezca de una forma definitiva.

Estudios de este año 2014, revelan que la intervención psicológica puede producir la normalización de la actividad cerebral a nivel global (7), (25).

¿Qué quiere decir esto?

La psicología produciría una mejora a nivel de creencias, pensamientos y sentimientos que le hacen daño. Hay pruebas de que la terapia puede actuar en el cerebro sin introducir sustancias en el cuerpo (25).

Hay personas que tienen miedo a dejar la medicación por si tienen un “efecto rebote” y la ansiedad vuelve de golpe, con mucha más fuerza. Algunos lo han

descrito como un infierno en el que lo pasan fatal. Esto no tiene por qué ser así.

Cómo Desintoxicarte Si Ya Tienes Adicción

Aquí tienes 10 síntomas para saber si tienes una adicción a los psicofármacos(6):

  1. Tomas benzodiacepinas con frecuencia y en cantidades superiores a las que habías previsto.
  2. Tienes un gran deseo de consumirlas. Intentas abandonar o controlar el consumo pero no lo consigues.
  1. Dedicas mucho tiempo a actividades relacionadas con conseguir la medicación o a recuperarte de los efectos. Por ejemplo, dedicas mucho tiempo a intentar conseguir recetas o buscar estrategias para conseguir el fármaco sin prescripción médica.
  1. Tienes un poderoso deseo de consumir benzodiacepinas.
  1. El consumo te lleva a incumplir obligaciones (por ejemplo, faltas al trabajo).
  1. Sigues consumiendo aunque produzcan o agraven algunos de tus porblemas, por ejemplo de tipo social. Es decir, si sigues consumiendo aunque empeoren las relaciones con tus amigos o familia.
  1. Dejas de realizar otras actividades que pueden ser sociales, profesionales o de ocio. Por ejemplo, dejas de hacer actividades con las que antes te divertías o el consumo te lleva a dejar de relacionarte con otras personas.
  1. Consumes en situaciones que pueden ser peligrosas, por ejemplo cuando conduces.
  1. Continúas consumiendo aunque sufras un problema físico o psicológico.
  2. Necesitas consumir cada vez cantidades mayores para conseguir el efecto que deseas. A pesar de seguir tomando la misma dosis, el efecto no es el mismo que al principio.

NUNCA es aconsejable dejar tomar la medicación de forma brusca y repentina.

Seguir un programa personalizado, gradual y progresivo para reducir y eliminar la dosis hace que pueda ser fácil y tolerable (sobretodo cuando se complementa con la Psico-Educación para entender de dónde vienen esos síntomas y aprender a eliminarlos con técnicas psicológicas).

De todas formas, cada caso es distinto. Habrá personas que tengan pocos síntomas al dejar la droga de una vez. Otras tendrán muchos síntomas si hacen eso. Por eso la mejor fórmula suele ser:

  1. Colaborar con su médico para reducir la dosis de forma progresiva y gradual hasta eliminarla.
  2. Tener un apoyo psicológico por parte de seres queridos y/o un psicólogo experimentado que te enseñe a ser tu propio terapeuta.

Hay gente que no quiere dejar de tomar la medicación. Esto es perfectamente respetable.

Lo último que se debe hacer es dejar de tomarla bajo influencias y presiones externas. Es una decisión personal (a ser posible con el asesoramiento de un buen médico).

Casi CUALQUIER persona puede dejar esta droga si realmente lo desea. Lo único que necesitas es la información adecuada y el respaldo de un médico que tenga en cuenta tu perspectiva.

La Pastilla Perfecta Existe

Puede que te hayas preguntado cuál es la pastilla perfecta para tu problema de ansiedad.

Muchas personas con ansiedad sueñan con el descubrimiento de una medicación que cure por completo el trastorno mediante una reestructuración del cerebro.

A lo mejor has pensado en investigar a fondo sobre medicina natural para encontrar una serie de alimentos, suplementos y vitaminas que no sean dañinos y te ayuden a eliminar tu ansiedad de una manera sana.

Hay una parte de ti que sabe que todo está en la mente y que puedes curarte con tus recursos internos. Y hasta que se descubra esa maravillosa píldora mágica, necesitamos recordar algo muy importante:

TÚ eres la “Pastilla Perfecta” porque la solución está dentro de ti (aunque a veces no lo parezca).

No podemos esperar sentados a la creación de un medicamento revolucionario que te cure, sobretodo sabiendo que las empresas farmacéuticas gastan mucho más en marketing y promoción que en investigación y desarrollo.

Las sustancias químicas encargadas de controlar la ansiedad ya están dentro de ti.

Puedes aprender a activarlas de manera natural con las técnicas psicológicas que han demostrado funcionar caso tras caso.

Puedes tomar todos los medicamentos, hierbas, alimentos y suplementos naturales que quieras pero no te vas a curar de verdad hasta que ENTIENDAS a un nivel profundo tu ansiedad.

Por eso necesitas una buena Psico-Educación. En esto están de acuerdo los mejores psiquiatras y psicólogos expertos en ansiedad del mundo.

Tu recuperación empezará de verdad cuando aprendas los secretos de la mente para sacar tus recursos internos. La medicina puede ser un buen complemento pero no vas a eliminar tu ansiedad sólo con eso.