Hay 2 tipos de persona con ansiedad... ¿cuál estás siendo?

¿Puede Tu Genética Predisponerte al Pánico?

Te puedes preguntar si la ansiedad es hereditaria o genética. Múltiples investigaciones tratan de definir qué parte de nuestra genética puede predisponernos a la ansiedad y el pánico. La revista Biological Psychiatry ha publicado recientemente una investigación que estudia un gen implicado en los ataques de pánico.

Los ataques de pánico son episodios de ansiedad alta. En un ataque de pánico, la persona experimenta molestos síntomas como miedo intenso, taquicardia, escalofríos, sensación de ahogo, sudoración o temblores.

Estos síntomas aparecen de forma brusca y duran unos minutos. La persona puede creer que va a morir o a enloquecer, sobretodo si no sabe que el pánico es sólo una expresión extrema de la ansiedad.

La sensación de ahogo y la sofocación son síntomas muy frecuentes durante un ataque de pánico. Cuando estás viviendo un momento de pánico, parece que te falta el aire y que ta vas a asfixiar. Los niveles de dióxido de carbono aumentan por el tipo de respiración y eso sigue alimentando la ansiedad.

Los mecanismos por los que el aumento de inhalación de dióxido de carbono produce ansiedad no se conocen bien. Existe la teoría de que el pánico aparece porque se activa un «sistema de alarma de la asfixia». Según esta teoría, el sistema de alarma se desarrolló en nuestros circuitos cerebrales como una protección ante la asfixia. Este sistema sería demasiado sensible en el cerebro de algunas personas.

Cuando el cerebro te avisa de que te vas a quedar sin aire, por el aumento de los niveles de dióxido de carbono, se desencadenan toda una serie de respuestas de alarma, en forma de pánico. Según esta teoría, sería un mecanismo de protección del cerebro.

En investigaciones con ratones se vio que la proteína ASIC1a actúa, de forma indirecta, como un sensor de dióxido de carbono en la amígdala. La amígdala es una región del cerebro encargada de detectar el peligro y actuar para protegernos.

A raíz de este hallazgo, se ha querido estudiar este gen en humanos, el ACCN2. Los investigadores compararon el ACCN2 en 414 individuos con trastorno de pánico y 846 pacientes de control sanos. En otro grupo de individuos sanos, examinaron las posibles asociaciones genéticas con el volumen de la amígdala en 1.048 sujetos y la función de la amígdala en un subconjunto de más de 100 temas.

Encontramos que las diferentes formas o variantes del gen ASIC1a humana parecen estar asociados con el trastorno de pánico. El efecto fue más fuerte en aquellos cuyos ataques de pánico tenían síntomas respiratorios prominentes, incluyendo dificultad para respirar y sensación de asfixia», explicó el Dr. Jordan W. Smoller, co-autor y profesor de Psiquiatría en la Escuela de Medicina de Harvard y el Hospital general de Massachusetts

Según el Dr. Bruce M. Cohen, co-autor y profesor de Psiquiatría en la Escuela de Medicina de Harvard, sus resultados concluyen que este gen supone un factor de riesgo para el trastorno de pánico. De aquí, sugieren que el tratamiento psiquiátrico del pánico podría incluir fármacos que inhiban o modulen este gen.

Con este artículo podemos recordar algo importante. La ansiedad y el miedo surgen cuando hay una activación de nuestros mecanismos innatos de supervivencia. Los trastornos de ansiedad aparecen cuando esos mecanismos se vuelven demasiado sensibles. Empiezan a detectar cada vez más amenazas.

Nos llevan a malentendidos, en los que parece que estamos en peligro y respondemos defendiéndonos de algo que no es una amenaza real

Por eso, la recuperación definitiva no está en los fármacos. Si quieres eliminar la ansiedad para siempre, tienes que comprender el malentendido y saber disolverlo. Puedes reeducar a la amígdala para que se active sólo cuando sea necesario, eliminando así la ansiedad y el pánico.

Y esto se consigue a través de las técnicas psicológicas adecuadas. Puede que haya una parte genética que predisponga a la ansiedad, pero eso no significa que podamos controlarla y eliminarla.

Hay 2 tipos de persona con ansiedad... ¿cuál estás siendo?

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