Hay 2 tipos de persona con ansiedad... ¿cuál estás siendo?

¿Qué es la ANSIEDAD?

La ansiedad es una respuesta del organismo que se pone en marcha cuando el cerebro detecta una amenaza. Se genera un estado igual al que si realmente tuvieras que enfrentar un peligro: agudiza tus sentidos, tensa tus músculos, te hace respirar más rápido, tu atención se estrecha y se focaliza en cómo escapar o defenderte… 

Por eso aparecen todas esas sensaciones y pensamientos, en forma de recursos para que actuemos y ponernos a salvo. Hasta aquí estupendo, gracias. 

Uno de los mayores problemas es que uno acaba sintiendo como amenaza el propio estado ansioso. Entonces:

La ansiedad crónica, comienza al sentir ansiedad por el hecho de sentir ansiedad.

Y…al sentir ansiedad por dejar de sentir ansiedad.

Es como si estuviéramos en un edificio que tuviera un sistema anti-incendios muy sensible. Uno abre el grifo de agua caliente y la sirena anti-incendios se activa con el vapor. Imagina que el sistema estuviera mal ajustado y se activara más aún al registrar su propio sonido de alarma. Cada vez más fuerte e intenso, como si el sonido fuera una potencial amenaza en sí mismo. 

Uno comienza a preguntarse cosas como ¿qué me está pasando? ¿por qué?, “no debería sentirme así”, “necesito tranquilizarme”… generando más de lo mismo. 

Cuando la amenaza pasa a ser el propio estado de ansiedad o cualquiera de sus síntomas, uno lleva mucha atención hacia cómo está, hacia las sensaciones, hacia los pensamientos que aparecen. Y despliega una serie de estrategias para “luchar” y defenderse contra ello. Se tensa, se resiste y rechaza sentirse así, quiere huir de lo que está experimentando. Como te decía:

Empieza sentir ansiedad por dejar de sentir ansiedad, por lo que le da el mismo combustible del que está hecha. 

Es como meterse en la ilusión de que sentirse así es peligroso, desde ahí, se mantiene el sistema de estrés y amenaza y es como se alimenta el bucle. 

Por eso es clave cambiar la estrategia para salir del hechizo. Podemos ayudar a esa parte que cree que tiene que mantenerse en alerta para protegerte, para que puedas sentirte a salvo y con confianza. 

Mira, hay miedos antiguos, miedos universales, miedos ambiguos, que activan la reacción de ansiedad en diferentes contextos. Contra eso hay veces que no podemos hacer mucho. Lo que sí podemos es perder el miedo a lo que es perfectamente seguro. Porque si no, al asustarnos, al no estar viendo el truco, pasamos de experimentar unos momentos de incomodidad pasajera a crear un verdadero problema de tensión crónica. 

Si uno deja estar esa respuesta, sabiendo que es una falsa amenaza, da entrada al mecanismo de la calma, y se va tranquilizando, disminuye la secreción de las hormonas estrés, (el cortisol y la adrenalina), aumenta la secreción de insulina (la hormona de la digestión), se relajan los músculos, el corazón va despacio, la tensión arterial baja, la mente se reorganiza y la atención se amplia. 

A veces, el cambio del sistema del estrés al sistema de la calma no es tan rápido ni tan sencillo, lo sé. Pero puedes hacer que lo sea, cada vez más, a través de lo que llamamos los cinco niveles de la transformación.

Puedes leer más haciendo click AQUI

Hay 2 tipos de persona con ansiedad... ¿cuál estás siendo?