Hay 2 tipos de persona con ansiedad... ¿cuál estás siendo?

Vivir sin ansiedad: 3 Recursos para confiar

3 Recursos para vivir sin ansiedad

Hoy te hablaré de algo que puede ayudarte decisivamente a reducir el estrés y así vivir sin ansiedad. Está demostrado que el corazón tiene su propio sistema nervioso. tiene entre 40.000 y 120.000 neuronas. Son muchas menos que las del cerebro craneal, pero suficientes para formar una red compleja y completa de inteligencia, comunicación y control del cuerpo. 

El corazón no sólo bombea sangre. Nos aporta información que interviene en nuestros procesos físicos, mentales y emocionales. El corazón manda mensajes al cerebro craneal, y eso influye en sus decisiones. Los mensajes llegan a través de impulsos nerviosos, hormonas y neurotransmisores: van directos desde el corazón a la cabeza. Esto es importante porque, por ejemplo, el corazón puede hacer que el cerebro inhiba la producción de cortisol (la hormona del estrés), y que produzca y libere oxitocina (relacionada con el sentimiento de confianza). Si puedes facilitar este proceso de manera consciente se reduce la ansiedad y aumenta la confianza.

Lo hace inconsciente y automáticamente, aunque vamos a ver una manera de facilitar el proceso y vivir sin ansiedad.

Aprovechamos que la respiración la podemos controlar a voluntad, y desde ahí hacemos que se vaya acompasando al latido del corazón. El cuerpo hace el resto.

La coherencia cardiaca es un fenómeno fisiológico consistente en una determinada oscilación del ritmo cardiaco, a partir de la que diferentes ritmos fisiológicos entran en resonancia. Eso facilita, a nivel somático, una armonización del sistema nervioso autónomo, a nivel emocional, un sentimiento de serenidad y, a nivel racional, una mejora de las funciones cognitivas superiores. En definitiva, una sincronización de las dimensiones bio-psico-sociales de la persona permitiendo una respuesta de estrés más adaptativa.  

Con este ejercicio facilitas a que todo el organismo entre en coherencia. El corazón es el director de orquesta y ayuda a que los órganos y sistemas funcionen de forma armónica.

Cuando está en incoherencia, es como si tocamos música desafinada. Para entrar en coherencia, afinamos, a través de la respiración. 

¿Cómo lo hacemos? Te concentras en cómo entra la respiración, cómo entra más fresquito al aire, y cómo al pasar por la garganta y el pecho, sale como la temperatura de tu cuerpo, notas cómo llega a tu pecho, unos 5 segundos. Imagina que estás respirando a través de tu pecho, en la zona de corazón, imagina que tu corazón respira. Calculas 5 segundos inhalando, 5 segundos exhalando. 

Recursos para vivir sin ansiedad

El primer recurso que puedes usar es VISUALIZAR e IMAGINAR.

Si añadimos imágenes a nuestros procesos de comunicación interna, podremos mejorarla. La idea no es centrarnos demasiado en la mente sino crear una representación visual, para conectar más, y para amplificar una emoción o sensación. Puedes añadirle un color… por ejemplo hay personas que imaginan su corazón llenándose de rojo y expandiendo ese color por todo el cuerpo… También puedes relacionarlo con una escena, un momento de tu vida que recuerdes o que imagines… Y también puedes asociarlo a una imagen, un objeto o un símbolo que le dé fuerza a la emoción… por ejemplo, un diamante brillando, unas burbujas moviéndose. No tienes por qué decidir de antemano qué imagen vas a asociar a las sensaciones. Puedes confiar en que tu subconsciente lo traiga cuando estés explorando. No hay una imagen más o menos adecuada, es con la que tú conectes. Al jugar con las imágenes mentales, no entres en modo analítico. Recuerda fluir y jugar desde una actitud de exploración y curiosidad, sin perfeccionismos. Prueba cosas nuevas y disfruta del proceso. 

El segundo recurso son los SONIDOS

La música es un potente amplificador de emociones. Muchos de nosotros tenemos recuerdos asociados a alguna canción especial. Nada más escucharla, podemos sentir cómo nos transporta a ese momento y nos hace revivir ciertas experiencias. 

Luego está el diálogo interno. Según cómo te hablas a ti mismo, el mensaje te llega de una manera u otra. El tono lleva asociado significado emocional. No es lo mismo usar una voz y un tono suaaaves y cálidos, que CHILLONES, DUROS, un tono bajo o ALTO, un tono ENFADADO, ALEGRE, TRISTE… Si quieres activar el sistema simpático, los sonidos serán enérgicos, vivos, si quieres desactivarlo, los modularás para entrar en estados más relajados. 

El tercer recurso es el MOVIMIENTO y el TACTO 

Lo que afecta al cuerpo afecta a la mente. Y lo que afecta a la mente afecta al cuerpo. A veces con sólo mover conscientemente una zona del cuerpo como la zona del tórax, la cabeza, el cuello y los hombros, nos facilita respirar mejor. Al relajar, mover o tocar estas áreas con intención, facilitas el acceso a diferentes estados. Puedes apoyar las manos en el estómago y en el pecho para conectar más con ellas. 

En resumen, para generar y mantener ondas cardíacas coherentes, Lleva tu respiración al corazón, como si respirases en él. 5 segundos inspirar y 5 segundos expirar. Seis respiraciones por minuto, 10 segundos cada ciclo (inspirar y expirar).

Recuerda aquella experiencia positiva, imagen, sonido, movimiento, y llévala a tu corazón.

Entrar en coherencia cardiaca equilibra el sistema nervioso, y tiene un efecto calmante, haciendo que disminuya la respuesta de ataque o huida típica del estrés. Eso a su vez mejora el equilibrio hormonal, que a su vez lleva a una mejora sistémica de la salud. Cuando practicas la Coherencia Cardiaca de forma cotidiana, te encuentras más sereno, más centrado, con mayor claridad mental, todas claves para vivir sin ansiedad.

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Recuerda que esta es una pieza más de tu proceso, y cómo integrarla de manera estratégica en la gestión de tu experiencia. 

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